Síndrome de las piernas inquietas Tratamientos


La primera descripción de las piernas inquietas esta asociada con severos trastornos del sueño, el cual fue escrito y detallado por el médico Inglés Sir Thomas Willis (1621-1675). Aunque ahora sabemos más sobre las características y el tratamiento de esta enfermedad, en muchos casos, la causa de esta afección sigue siendo difícil de alcanzar.


¿Cuáles son los comienzos del síndrome de las piernas inquitas?

El síndrome de las piernas inquietas puede ocurrir en dos formas: primaria (sin causa alguna) y secundarios (asociados con otras condiciones médicas o medicamentos). Las causas secundarias del síndrome de las piernas inquietas son:

Condiciones médicas tales como la insuficiencia renal, diabetes, daño en los nervios, la anemia y la enfermedad de Parkinson.
Embarazo.
Medicamentos como los antidepresivos, medicamentos para el resfriado y medicamentos contra las náuseas.


El síndrome de las piernas inquietas afecta al 15% de la población. Tanto los hombres como las mujeres pueden tener el síndrome, pero las mujeres se ven más afectadas que los hombres y es más común esta enfermedad en las personas mayores y de mediana edad. Los niños también pueden sufrir del síndrome de las piernas inquietas, pero los niños tienen dificultades para describir sus síntomas y puede ser mal diagnosticada como, trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Además, durante los últimos meses de embarazo las mujeres tienen un riesgo más alto para el síndrome de piernas inquietas, pero los síntomas suelen desaparecer en unas pocas semanas después del parto. Puede haber un vínculo genético con el síndrome de las piernas inquietas cuando los síntomas aparecen a edades más tempranas.

¿Cuáles son las principales características del síndrome de las piernas inquietas?

La característica principal del síndrome de las piernas inquietas es la presencia del molesto meneo de las piernas sin darse cuenta, pero por lo general no es dolorosa, las sensaciones en las piernas que producen un impulso irresistible de moverse. A menudo es difícil de describir estas sensaciones, pero existen términos como, arrastrándose, ardor, picazón, tirar, dolor, o sensación de tirón se utilizan con frecuencia. A veces, las personas experimentan fuertes dolores en las piernas, es como si les pinchara "alfileres y agujas" o tienen la presencia de sentimientos entumecidos. Los niños a menudo describen los síntomas similares a "dolores de crecimiento".

Los síntomas aparecen o empeoran cuando una persona se encuentra en reposo. Por último, los síntomas de este síndrome son peores por la tarde y por la noche, especialmente cuando está acostado. Los síntomas también pueden aparecer cuando se está sentado durante mucho tiempo, como cuando se viaja en automóvil o en avión o cuando se esta viendo una película. Además la agitación, inquietud o nerviosismo crea los movimientos de los dedos de los pies, dando lugar al movimiento de las piernas.

Las personas con el síndrome de las piernas inquietas tienen dificultades tanto para conciliar el sueño y permanecer dormido. Los problemas para conciliar el sueño son debido a la incomodidad y la necesidad de moverse, lo que retrasa el comienzo del sueño. Las estadísticas indican que de 10 personas, 8 son las afectadas de este síndrome de las piernas inquietas, el cual también puede producir movimientos irregulares en las extremidades si no son tratadas a tiempo, esta enfermedad dura todo un año y así sucesivamente si no es tratado. Los movimientos periódicos de las extremidades son llamados a normales, los cuales ocurren típicamente de 5 a 90 segundos. Las personas con movimientos periódicos de las extremidades suelen ser conscientes de sus propios movimientos o de los despertares breves que interrumpen el sueño. Aunque la mayoría de las personas con el síndrome de las piernas inquietas tienen movimientos periódicos de las extremidades, la mayoría de las personas con estos movimientos de las extremidades suelen suceder durante la noche, las personas que están más asociadas con este síndrome son los ancianos o las personas de mediana edad.

Debido a la dificultad para dormir, las personas con el síndrome de las piernas inquietas producen esa sensación de movimiento sin darse cuenta. La privación crónica del sueño y sus efectos sobre el estado de alerta, al igual que el estado de ánimo y del pensamiento, puede afectar su trabajo, las relaciones entre parejas y las actividades recreativas. Desafortunadamente, los síntomas de las piernas inquietas generalmente empeoran con el tiempo.

Evaluación para el síndrome de las piernas inquietas

Antes de iniciar cualquier tratamiento para el síndrome de las piernas inquietas, usted debe tener una evaluación médica completa, incluyendo una completa historial clínica, examen físico, pruebas de laboratorio seleccionadas, y por lo general una evaluación en un laboratorio del sueño. Una evaluación médica cuidadosa es necesaria para distinguir entre el síndrome primario y el síndrome secundario, ya que las formas secundarias son tratados mediante el tratamiento de la causa subyacente.

El diagnóstico del síndrome de las piernas inquietas se realiza si usted presenta los siguientes síntomas:

Siente la necesidad de mover las piernas debido a sensaciones desagradables en las piernas.
Sus síntomas empeoran cuando se está en reposo o no se mueve mucho.
Sus síntomas mejoran o desaparecen cuando se mueve.
Sus síntomas son peores en la noche o sólo se producen de noche.

Si usted presenta esos síntomas, les recomiendo que sean atendidos por un medico especialista, para que trate su afección.

¿Cual es la elaboración de una estrategia de tratamiento para el síndrome de las piernas inquietas?

El mejor plan de tratamiento para el síndrome de las piernas inquietas es necesario trabajar estrechamente con su médico. Como veremos a continuación, usted tiene que elegir un estilo de vida saludable y deberá eliminar las sustancias que producen los síntomas,  todo ayudará a reducir o eliminar la necesidad de medicamentos. Sin embargo, los medicamentos son necesarios, es posible que deba probar más de un medicamento para determinar cual de ellos funciona mejor en su tratamiento.

Cambios en la dieta alimenticia para aliviar los síntomas de las piernas inquietas

Simples cambios de estilo de vida pueden reducir los síntomas del síndrome de las piernas inquietas. Como la cafeína, no se debe consumir ya que empeora los síntomas, tomar café, el té y los refrescos que contienen cafeína, como la coca cola o comer chocolate debe ser reducido o detenido por completo. También, puesto que el consumo de alcohol y el uso de productos de tabaco aumentan la duración o la intensidad de los síntomas de las piernas inquietas, usted deberá evitar todo lo dicho, para tener una vida sana y saludable.

La fatiga y la somnolencia tienden a empeorar los síntomas. Por lo tanto, tener buena higiene del sueño es a menudo útil para sentirse descansado y con el tiempo usted pueda reducir los síntomas. La higiene del sueño incluye, asegurar plenamente que el ambiente para dormir es agradablemente fresca (o caliente) y tranquilo, usted deberá ir a la cama a la misma hora cada noche y levantarse a la misma hora cada mañana. Para obtener más información acerca de la higiene del sueño, lea nuestro artículo sobre el tema.

Una variedad de actividades también proporcionan ayuda en el tratamiento para las piernas inquietas, aunque puede ser un alivio temporal, usted tiene que caminar, estirarse, tomar un baño caliente o frío, dar unos masajes en las piernas, también puede  aplicarse compresas calientes o frías, la realización de acupresión, y la práctica de técnicas de relajación (como el biofeedback, meditación o yoga), podrá ayudar con su situación. Cuando el movimiento es imposible o restringido, como en el transporte, las actividades de distracción puede ser útil, como leer una novela apasionante o puede jugar en su celular mientras viaja a su destino, el cual ayudara a la relajación de su cuerpo.

Tratamiento farmacológico para tratar el síndrome de las piernas inquietas

Desafortunadamente, la mayoría de las personas con síndrome de piernas inquietas eventualmente requerir medicamentos para aliviarlo.

Un grupo de medicamentos denominados “agonistas dopaminérgicos” son el tratamiento de elección para el síndrome de piernas inquietas. Estos medicamentos incluyen el pramipexol y ropinirol y funcionan mediante la imitación de la dopamina, un compuesto químico que el cuerpo produce de forma natural que regula la entrega de mensajes entre las células en el sistema nervioso. El pramipexol y ropinirol puede causar ataques repentinos de sueño cuando se usa en dosis más altas para tratar la enfermedad de Parkinson, pero los efectos secundarios más comunes son náuseas, somnolencia y mareos. La bromocriptina es otro medicamento que es eficaz para tratar el síndrome de las piernas inquietas, pero no se usa tan a menudo, ya que tiene más efectos secundarios.

Aunque el medicamento carbidopa-levodopa es eficaz para los síntomas del síndrome de las piernas inquietas, no se utiliza con frecuencia porque tiene un efecto secundario en todas las personas que lo han utilizado. Los síntomas varían en diferentes personas, como por ejemplo les puede aumentar el síndrome de las piernas inquietas o al contrario podría ser la cura para usted. Este medicamento también puede hacer que los síntomas comienzan a ocurrir en la mañana, lo que se conoce como rebote. La mayoría de las personas con síndrome de piernas inquietas pueden desarrollar un aumento o rebote en sus síntomas y se aconseja cambiar de medicamento.

Las benzodiazepinas (por ejemplo, el clonazepam, temazepam) se pueden prescribir para ayudar con el sueño, pero que en realidad no reduce los síntomas. Las benzodiazepinas ayudan a minimizar los trastornos que tienen síntomas de sueño. Las benzodiazepinas son los más recomendados si se tiene los síntomas periódicos del síndrome de piernas inquietas o se lo utiliza cuando otro medicamento no esta dando resultado. Los efectos secundarios de las benzodiazepinas incluyen somnolencia durante el día o confusión, especialmente en los ancianos.

Los opioides, son narcóticos analgésicos contra el dolor, estos medicamentos se utilizan con mayor frecuencia en personas con síntomas severos e implacables del síndrome de las piernas inquietas. Algunos ejemplos de medicamentos en esta categoría son la codeína y la oxicodona. Los efectos secundarios incluyen mareos, somnolencia, náuseas, vómitos, estreñimiento y dolor de cabeza.

La medicación anticonvulsiva gabapentina, parece que funciona al disminuir las sensaciones desagradables del síndrome de piernas inquietas y la necesidad de moverse. Se usa cuando otros medicamentos no funcionan o no se toleran. Los posibles efectos secundarios de la gabapentina incluyen mareos, somnolencia, fatiga, aumento del apetito y falta de equilibrio.



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1 comentario:

  1. Hola, buena publicacion, yo tengo ese sitoma de las piernas inquietas y no lo podia superar, pero con su ayuda ahora si se como hacerlo.
    Saludos.

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